Hemos intercambiado varios "Comments" muy interesantes sobre "Plan para Seminario P&C 03-04" (Véanse más abajo). En ellos se habla de los "radicales" o "tendencias" o "habitos" o "virtudes" que desarrollan la dimesión social de la persona. Y también del modo de tratar acerca de ellos en el Seminario.
Hemos hablado sobre todo de "autenticidad - amistad" y de "gratitudo - vindicatio" como núcleos de interés para trabajar este curso. Quizá -para seguir pensando al respecto- ayude tener a la vista una lista resumida de estas "human tendencies / habits / virtues" como cualidades que permiten desarrollar y enriquecer con facilidad y placer la vida social. Además de leer los anteriores "posts" y "Comments". Voilà:
"Tendencias radicales” de la persona humana en su dimensión social. Virtudes sociales, previas a la justicia: no son jurídicamente determinables, ni exigibles. No hay razón de débito. Dejan ver o ponen de manifiesto con su mayor o menor presencia el "ethos" de una sociedad y constituyen un límite invulnerable para la política.
1. Tendencia a afirmar el origen del ser, del vivir y del saber propios.
Los latinos hablan de "pietas" o piedad, como religiosidad, amor filial y patriotismo. Ahora se reconoce mejor como "voz" de la sangre, de la tierra natal o de la lengua materna.
2. Tendencia a acatar la autoridad legítima.
Los clásicos hablaban de "observantia”. La etología humana de Eibl-Eibesfeldt habla, por ejemplo, de una tendencia (biológica) natural a obedecer.
3. Tendencia a reconocer el mérito de los mejores.
Hegel absolutiza uno de los aspectos (dialéctica siervo-señor) y lo pone como fundamento del dinamismo social. La elaboración de "sociogramas" se funda en los desarrollos dinámicos de este radical.
4. Tendencia a acatar la norma (no a obedecer al que manda).
Los clásicos denominan esta tendencia como "obedientia". Lévi-Strauss habla de la "necesidad de orden" como fundamento de la sociedad, y Hobbes la califica de "afán de seguridad".
5. Tendencia a pagar el bien recibido.
En torno a lo que los clásicos llamaban "gratitudo" se configuran redes de relaciones sociales, de carácter no jurídico, como resultantes del bien realizado por personas y grupos.
6. Tendencia a pagar el mal recibido.
La reivindicación ("vindicatio") es necesaria para la misma existencia de la sociedad. Una reacción primaria -por ejemplo- ante los flagrantes déficits de cooperación que debilitan la sociedad. De esta tendencia nace todo el ordenamiento de la justicia legal.
7. Tendencia a manifestarse como se es.
La autenticidad de Kierkegaard llega hasta nosotros con nitidez y se extiende a todas las circunstancias: se trata de la tendencia a decir la verdad en general.
8. Tendencia a dar de lo que se es.
La amistad es el complemento necesario de la justicia, según Aristóteles, para el mantenimiento unido de la sociedad. Scheler afirma que la simpatía es fundamento de la sociedad.
y 9. Tendencia a dar de lo que se tiene.
En la cultura latina se conoce como "liberalitate". Mauss considera que el fundamento último de las relaciones sociales consiste en la tendencia natural a dar.
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Ref. Bibliográfica: Cfr. J. Choza, "La articulación entre ética y política en el plano antropológico", pp. 93-162 en La realización del hombre en la cultura, Rialp, Madrid, 1990, en especial pp. 148-150. (Basado en: Aristóteles, Eth. Nic., libro IV y Tomás de Aquino, S. Th. II-II, qq. 101-119).
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Aunque trataremos de "Poética" y de "Cristianismo", haciendo por supuesto justicia a esos de por sí inmensos y riquísimos mundos, esta oferta de "tendencias humanas básicas" ayudará a que el resultado sea algo más coherente que una simple yuxtaposición de discursos autosuficientes en uno u otro de esos campos. Estamos buscando que el signo "&" tenga un sentido pleno de relación estable al hacer las Ponencias del Seminario Interdisciplinar y no se quede en un adorno elegante. Que, además, lo es.
Estamos buscando, por tanto, poder hablar de obras concretas genuinamente poéticas, que -lo quieran o no- terminan aludiendo e interpelando al ser humano completo, sin detenerse en el alcance de nuestra dimensión política (en su sentido clásico de vivir en sociedad). Obras que incluyan por tanto las manifestaciones sociales que el cristianismo entiende como propias de la trascendencia y destinación sobrenatural de las personas. En unos casos, tal cosa sucede de forma explícita. La mayoría de las veces, de modo implícito: a través de “indeterminaciones” y “espacios vacíos”, y desde luego, a través de la innegable proyección personal del lector-espectador-fruidor en cuanto persona, como respuesta a la obra poética.
Great Comment, Carmen Sofia. Thanks for these lucid and dense remarks on "gratitudo & vindicatio" improvised after your readings on Aquinas. And thanks too for pointing to the woven interrelationship between all of those habits. We'll think about: this time, we have not excuses to screw around.
It is true that those virtues have usually ostensive manifestations, thinking mainly in movies, for instance. But do not forget that the literary arts (poetry, narrative, drama) or painting, have too a large amount of ways to display the associate sentiments, feelings or actions to the couple "authenticity or genuineness & friendship".
Muchas gracias por las lúcidas y densas observaciones a vuelapluma, sobre "gratitudo - vindicatio" en la perspectiva del Aquinate, y sus interrelaciones con el resto de virtudes. Nos harán pensar.
Posted by: JJGN | Sep 09, 2003 at 11:35 AM
Durante estos meses he estado trabajando, entre otras cosas, justamente sobre los radicales de la sociabilidad. He tenido la oportunidad de ir directamente a una de las fuentes que se citan en la bibliografía que propone Juan José: Santo Tomás.
He tomado algunas notas que me parece que podrían ser útiles ahora para seguir perfilando el tema del seminario este año.
Me inclinaría por el binomio gratitudo-vindicatio (pagar el bien recibido, cobrar el mal recibido), porque me parece que es más exteriorizable y tiene perfiles más fuertes, a primera vista, que la amistad y la liberalidad (dar de lo que se es y dar de lo que se tiene). La vindicatio, por ejemplo, es uno de los componentes, yo diría “necesarios”, de las historias de “action and adventure”, que, como sabemos -y señalan unos guionistas de la NYU-, son las que más gustan al público. Hay vindicatio en las películas de guerra, de espías, en los westerns, en las de casos judiciales y periodísticos (como dice DC al hablar de “Absence of malice”), etc.
Más que un desarrollo completo, lo que propongo a continuación será una serie de ideas, por si ayudan a “abonar” este campo que estamos tratando de preparar para el cultivo. Las enumero, para ahorrar palabras.
(Mi dispiace farlo in spagnolo, ma purtroppo il mio italiano scritto è “cosi, cosi”. Scusatemi).
1. El primer asunto, es que sea cual fuere el binomio que se elija, parece que en realidad todos los radicales tienen estrechas relaciones entre sí y resulta difícil separarlos tajantemente. Por ejemplo, la gratitud es recompensar con la acción de gracias a los bienhechores. Pues bien, resulta que ese gesto “afianza la amistad”.
2. La gratitud como radical tiene la peculiaridad de poner de manifiesto de manera evidente su relación con la “espontaneidad”, con el caracter voluntario (eso que Juan José ha llamado pre-jurídico o no exigible por el ordenamiento legal). Mientras más espontánea es la gratitud, más valor tiene.
3. También da lugar a plantearse el tema de la intención: ¿qué pasa cuando el beneficio que uno recibe, ha sido hecho con mala intención por parte del otro? Dice el viejo ST que como lo propio del “buen corazón” es fijarse más en lo bueno que en lo malo, el beneficiado continuará siendo agradecido.
4. La gratitud tiene más que ver con “mostar afecto” que con dar cosas, o con manifestar respeto o reverencia. En este sentido, tiene mucho de “cálido”. Algo que me trae a la memoria lo que von Hildebrand me parece que llama sentimientos “tender” (tiernos), y que hoy brillan por su ausencia en muchas obras de ficción.
5. Hablar de gratitud es hablar de capacidad de recordar, de “guardar en el corazón”. Séneca dice que “el más ingrato de todos es el olvidadizo”.
6. ¿Cuándo agradecer? Esto no lo he pensado mucho, pero dice ST que mientras que “mostrar afecto” ante el favor recibido es algo que debe manifestarse en seguida de recibir el favor y cita a Séneca: “¿Quieres devolver un beneficio? Recíbelo con buen corazón” (II De beneficiis, c.35), no siempre es oportuno responder inmediatamente a un don o regalo.
7. ¿Cómo agradecer? Aquí también aparece la prioridad de lo espiritual sobre lo material: “puesto que la gratitud tiene por motivo un beneficio recibido graciosamente, lo cual es obra del afecto, la recompensa debe medirse más por el afecto del bienhechor que por su efecto” (ST, II-II, q. 106, a.5).
8. Tienen que ver con la actitud desagradecida, por contraste, no recompensar el beneficio, callar los favores ajenos, y, sobre todo, olvidarlos.
9. Por su lado, la vindicatio es un radical que ordinariamente conocemos en su versión “desbocada”, cuando se busca cobrar el mal recibido gozándose en el mal del culpable. En esta dimensión, tiene relación con el odio. En cambio, la vindicatio también tiene una modalidad virtuosa, y es cuando la intención de quien ejecuta la venganza es conseguir el bien del culpable por medio del castigo. Dice L. Polo (cito de memoria) que hay situaciones en la sociedad, injustas o desencajadas, ante las que no es digno del hombre permanecer indiferente. La indiferencia ante los desarreglos sociales es inhumana y es lo que más disuelve el tejido social.
10. La vindicatio está relacionada con esa tendencia natural humana a rechazar lo nocivo. Un modo de rechazarlo es protegiéndose de ello, y otro, vengando las injurias inferidas, “no con intención de dañar, dice Tomás, sino de repeler lo dañino”.
11. Hay relaciones muy estrechas entre la vindicatio y la fortaleza, porque la fortaleza domina el temor del peligro inminente.
12. Hablar de vindicatio permite tocar temas como la crueldad, la inhumanidad, o la falta de castigo. Y también a plantearse cuáles son los bienes que cuando son agredidos, exigen una actitud de reparación: el bien de la vida, de la integridad corporal, de la libertad (también religiosa), de los bienes exteriores (como la riqueza, la patria y la gloria). En estos puntos, como se ve, aparecen las relaciones con otros radicales: la pietas, el honor, la liberalidad, etc.
Ya que los clásicos siempre están de moda, cierro estas notas con una cita de San Agustín en la que recoge unas palabras de Cicerón (que aparece en II-II, q.108, a.3):
San Agustín indica que (XXI, De civ. Dei, c.11: ML 41,725) “según Cicerón, las leyes establecen ocho géneros de penas: la muerte, mortem”, o privación de la vida; “los azotes y la ley del talión, verbera et talinem” (el perder ojo por ojo), que atentan contra la integridad del cuerpo; “la esclavitud o encarcelamiento, servitutem et vincula”, por las que se pierde la libertad; “el destierro, exilium”, que separa de la patria; “las multa, damnum”, que privan de las riquezas, y “la degradación, ignominiam”, que hace perder la buena fama.
Un saludo cordial.
Posted by: csb | Sep 09, 2003 at 10:50 AM